El destino de Bryan Estepa como cantante y compositor estaba escrito mucho antes de que fuera capaz de sostener en sus manos una guitarra acĂşstica. “Recuerdo a mi madre y mis tĂos tocando y cantando canciones de los Beatles y de Simon y Garfunkel cuando yo era un crĂo”, dice Estepa. “Ya a los 6 Ăł 7 años, la mĂşsica tenĂa un enorme significado para mĂ”.
Pieza clave en el circuito “indie” de Sydney desde mediados de los noventa, Estepa fue dando forma a su talento como compositor en numerosas bandas, desde el power-pop de Swivel (1998 – 2000) hasta el pop psicodélico de Hazey Jane (2004 – 2005).
Pero fue durante una estancia en Estados Unidos cuando, descubriendo la música de gente como Elliot Smith o Whiskeytown, recuperó su interés por la guitarra acústica, y regresó a casa decidido a emprender su propia carrera en solitario.




